INTELIGENCIA CREATIVA
ARGENTINA PARA LA RESOLUCION DE PROBLEMAS
CONTEXTO HISTORICO
ECONOMICO ARGENTINO (LAS CRISIS SON RECURRENTES)
“El Argentino es una persona que tiene un
problema para cada solución” decía sabiamente nuestro querido y recordado
Facundo Cabral.
Y
aunque en un análisis a priori suene terrible, esa capacidad es lo que nos
distingue y nos hace ser especiales y diferentes del resto de los mortales.
Somos el producto de un crisol de razas de sobrevivientes.
Sin
querer sonar rimbombante y pedante, tenemos una extremada experiencia en crisis
terminales… Y seguimos vivos…
El Master en
Supervivencia que poseemos como sociedad, lo fuimos construyendo en etapas. Desde nuestros abuelos que vinieron escapando
de las guerras o crisis europeas o del medio oriente, hasta nosotros mismos,
que nacimos, crecimos y nos desenvolvemos en un país con crisis económicas y
políticas recurrentes.
Estamos
acostumbrados a ellas, sabemos positivamente que cada determinada cantidad de
tiempo el Estado opera activamente sobre la política económica y cambia
bruscamente el escenario y el contexto económico del país.
Hemos
tenido grandes problemas económicos y sociales terminales, de la cuales
seguramente para los analistas con mayor experticia saldríamos…
De
hecho, por tomar el último medio siglo de nuestra historia, desde 1959 en adelante,
el “Hay que pasar el invierno” de Álvaro Alsogaray/Arturo Frondizi a la
devaluación de Macri de 2015, pasando por el Rodrigazo de 1974, La tablita de
Martínez de Hoz en 1976, “El que apuesta al dólar pierde” de Sigaut en 1981, la
“Hiperinflación” de Alfonsín en 1989, el “Plan Bonex” de Erman González en
1990, el Corralito de Caballo - De la Rua en 2001, la Resolución N° 125 del
2008 y la Devaluación de Macri de 2015 más el 40 % oficial de Inflación en
2016, siempre el Gobierno Nacional, sea desarrollista, radical, liberal,
militar, peronista, toma decisiones de política económica con las que un sector
se beneficia y otro se perjudica.
Y
depende en que sector de la economía al que pertenezca, puede ser uno
favorecido o perjudicado, sin importar raza, religión, color y hasta clase
social.
En
Argentina uno puede estar “económicamente acomodado” y pasar de la noche a la
mañana a quedarte con muy poco o, en muchísimos menos casos, ser beneficiado
por el “cambio de mano” de las cosas y crecer brutalmente.
Ante
un hecho exógeno e imprevisible que te desacomoda ferozmente, el argentino
medio tiene un poder de reacción increíble para reacomodarse a la nueva
realidad también de manera sanguinaria y ha desarrollado intuitivamente
herramientas para sobrevivir y luego volver a crecer en este nuevo contexto.
Dicho
esto hoy 9 de Julio 2017 con un dólar a $17.30…
SURFEAR LAS CRISIS, UN
DEPORTE NACIONAL
Al
decir de Federico Nietzsche "En la escuela de la vida, lo que no me mata,
me fortalece". Y luego pienso…
debemos tener mucho de Netzchianos los Argentinos, ya que este pareciera
ser el leit motiv nuestra historia, eso sí, de cada brete salimos más fuertes.
Como
el Ave Fénix, resurgimos de nuestras cenizas, incorporando nuevos conocimientos
y habilidades, desplegando la Inteligencia Creativa para adaptarnos
versátilmente a los nuevos escenarios y transformar las crisis en
oportunidades, ya que de lo contrario hubiéramos perecido.
El
“empresario medio argentino” sobrevive a estos eventos agudizando su ingenio y
realizando acciones novedosas e imprevistas para “ZAFAR” en la urgencia,
acciones que en otro contexto seguramente no se animaría a probar ni por asomo.
Por
ejemplo inventamos el Colectivo en la crisis del ´30 para poder transportarnos
más barato, generando nuevos “Emprendedores”, inventamos el trabajo de “guardar
lugar en la cola” ya sea para comprar dólares o sacar una visa, inventamos el
“Club del trueque” que les permitió a miles de argentinos sobrevivir en la
angustiosa crisis del 2001 con esperanza, recuperando el valor para sus
trabajos artesanales y sobre todo generó compañerismo, solidaridad y dignidad.
Los
empresarios promedios argentinos están acostumbrados a surfear sobre el lomo de
la crisis. Y parece que la canción de Joaquín Sabina “Conductores Suicidas”
hubiera estada escrito para ellos: “No voy a negarte que has marcado
estilo, que has patentado un modo de andar, sin despeinarte por el agudísimo
filo, de la navaja de esta espídica (1) ciudad… Sabias hacer turismo,
al borde del abismo”
De
las situaciones conflictivas se aprende mucho y variado. A partir de la
observación de la realidad se pueden armar modelos y teorías que sirven
formidablemente para el futuro. Esto implica que es de sabio escuchar a quienes
sobrevivieron y se aggiornaron.
En
síntesis, en nuestro país siempre está latente la posibilidad de que una bomba
económica explote y nada vuelva a ser lo que era… al menos por un tiempo.
Debido a ello es que hay que saber campear el temporal y tener a mano un plan
A, un plan B, un plan “Z” (ZAFAR), porque todo puede llegar a darse, hasta lo
menos pensado.
Pero
siempre, siempre, tarde o temprano, todo vuelve a la normalidad y el país
comienza a crecer nuevamente hasta la próxima crisis.
EL PENSAMIENTO LATERAL
CRIOLLO APLICADO
Cuando
leí por primera vez a Edward de Bono y su teoría sobre el “Pensamiento Lateral”
no podía dejar de pensar en mi abuelo paterno, un Siciliano que bajo del barco
con una mano atrás y otra adelante, para hacerse la América.
El
me enseñó sobre “El Pensamiento Lateral Criollo Aplicado”. Aunque con su
segundo grado nunca había escuchado hablar de que se trataba eso.
Mucho
me mostró, mucho me contó, entre recortes de diarios de la época y fotos que
atesoraba, sobre sus increíbles ocurrencias e ingenio. Entre las tantas cosas
que hizo paso a la historia como uno de los “Inventores del Colectivo”.
Angel Di Cesare
(primero a la derecha) con dos colegas más posando en uno de los primeros Taxí-Colectivo en Buenos Aires año 1928
Este
fuerte desarrollo del “Pensamiento Lateral Criollo” sumado a la “Fuerte Actitud
Emprendedora Argentina” que traemos genéticamente aquellos que descendemos de
los que descendieron de los barcos y esos dos motivadores fundamentales que adoban
cada crisis como el Miedo y la Esperanza, tenemos el combo perfecto para
explicar porque los Argentinos salimos más rápidamente de las crisis
recurrentes que padecemos que cualquier otro país.
El
emprendedor argentino es un “perfecto generador y empleador” del pensamiento
lateral, por ese potencial intrínseco que traemos en nuestro ADN Nacional y
nuestra historia económica, política y social.
Notas: Espídica: híper veloz, en alusión al
Ratón “Speedy González”.

